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¿Que es el éxito?

January 24, 2019

Muy buenas a tod@s.

 

Antes de nada quería desearos un feliz 2019, mas os animo a no esperar a que la felicidad llegue, moveros, haced lo que os llame la atención, lo que os guste, y rodearos de gente que sume en vuestras vidas, seguro que si os hacéis cargo de todo esto, y tomáis las riendas para redireccionar la vida hacia el camino que os apetezca, tendréis un 2019 inolvidable.

 

Después de este mensaje, que espero que os haya llenado de ‘’energizol’’ (palabra robada a Imanol Ibarrondo), me gustaría situaros en contexto. En el post anterior, ya os comente que con el inicio del nuevo año, un nuevo proyecto comenzaba para mi. El día 5 de enero, viaje a Tallin, para poder realizar aquí durante dos semanas unas pruebas en el equipo Paide Linnameeskond, que milita en la primera división de Estonia. Lo cual podía suponer un gran paso adelante en mi carrera. 

 

Llegue con ganas, nervios, y emocionado. Me trajeron a un hotel a las afueras de Tallin, en donde viviría durante las pruebas. Llegue el Sábado, el Domingo era día libre, el cual aproveche para disfrutar de Tallin, su parte Antigua, llena de historia, y también de la parte mas metropolitana, llena de vida; y todo esto bajo la nieve lo cual hizo el paisaje todavía mas especial.  Después de ese día, con las pilas del todo cargadas, llegaba el lunes 7, primera semana de pruebas, la cual emprendí con las ideas claras, intentar tener un buen primer contacto, y no sentir la necesidad de demostrar. Debo de decir que el primer entrenamiento fue bastante malo, no me supe controlar, no me adaptaba al terreno artificial tan duro, como el de Finlandia. Aun sabiendo que necesitaría adaptarme, intentaba arreglar cada fallo demostrando mas, haciendo cosas que no debía, y cometiendo así continuos errores. La verdad, no fue el primer contacto deseado, no supe gestionar tanto estrés, y los errores fueron la simple consecuencia de no relativizar y poder ver las cosas con calma, queriendo que me ficharan en el primer entrenamiento, error de novato.

 

Imaginaros la primera noche después de ese entrenamiento, creía que ya todo estaba perdido, que había tirado por la borda una oportunidad irremplazable. Sin embargo, el descanso me hizo bien, y me desperté con la mente mas despejada, consciente de que era un nuevo día, una nueva oportunidad, en donde no necesitaba hacer nada extraordinario, nada mas allá de hacer las cosas que se hacer, y empezar a sentirme bien en el campo junto a mis posibles nuevos compañeros, como si ya fuese parte del grupo, y así lo hice. Entrene tranquilo, haciendo cosas sencillas y formando poco a poco una base de seguridad en mi mismo en aquel nuevo contexto. Ese fue mi plan hasta el primer partido, el mismo viernes de esa semana, ante el todopoderoso Flora Tallin, que para que os hagáis una idea es como el Real Madrid o Barcelona estonio, que junto a otros dos equipos siempre están peleando por todos los campeonatos que se disputan en este país. Yo ya daba por hecho que pese a entrenar bien, el 90% de mi futuro dependía de este partido, ya que era el único que disputaría antes de la respuesta final. Por eso, decidí tomármelo como si fuse un partido de liga en mi anterior equipo, en donde nos jugábamos 3 puntos, y simplemente necesitaba hacer las cosas que en mi opinión fuesen lo mas positivas para el equipo, y así, y solo así, podría demostrar cuales son mis cualidades, y como puedo sumar al equipo. Si tener que gestionar todo esto ya era una tarea emocional suficientemente difícil, el día de partido, hubo un cambio de planes, todo estaba preparado para que cada jugador participara  durante 45 minutos del partido, pero el compañero de mi puesto cayo enfermo, y tuve que jugar 90 minutos, contra un equipo que exige mucho físicamente, y después de 3 meses sin disputar ningún minuto en un partido. Decidí que esa noticia fuese buena, y en vez de pensar que 90 minutos serían demasiado y podría desgastarme mucho y esto conllevara a  errores fruto del cansancio, pensé que era una oportunidad para demostrarles que ante un equipo top, era capaz de competir 90 minutos, no solo 45, y encima realizar un partido solido, sin concesiones, siendo un compañero que ayuda y suma al equipo  defensivamente y tiene criterio a la hora de decidir que hacer con la pelota. No se si fue esa tranquilidad y seguridad en mi mismo, o es que estaba preparado para gestionar todo esto, o quizás la suerte quien sabe… aunque quiero creer que un poco de las dos primeras, ya que la suerte no es nada mas que la intersección entre la preparación y la oportunidad, oportunidad que aproveche realizando un partido completo, sin hacer nada increíble, pero demostrando que sumaba al equipo.

 

 

Tras esto, yo ya tenía la sensación, por gestos, por felicitaciones, que ellos los jugadores y también el cuerpo técnico estaban contentos conmigo y decididos a que teníamos que llegar a un acuerdo para poder quedarme aquí a hacer lo que tanto me gusta, jugar a futbol. Por lo tanto, fue esa misma noche o la mañana siguiente cuando el agente y el club empezaron a negociar el contrato, proceso que odio, esa sensación de ser mercancía, y de que unas clausulas puedan hacer  que tu sueño, y algo por lo que tanto trabajas no se cumpla, pero el futbol actual es así, mucho mas un negocio que un deporte, en donde el club mira simplemente por sus intereses, y el jugador intenta hacer lo mismo, es este el momento que tanto odio, en el que algo tan bonito como el querer de las dos partes para que el uno sume al otro y viceversa, se convierte en una disputa. Pero sin grandes problemas, y dado a que no soy un habilidoso negociando, me mantengo al margen tanto como puedo, y casi hasta rezo por muy ateo que sea, para que esa etapa pase y llegue el momento de firmar y de que las dos partes celebren esa gran noticia. Hasta ayer 24 no pudo ser, pero ya fue, por lo cual ahora me siento mas tranquilo y muy contento de anunciarlo, ya soy jugador del Paide, y disputaré por primera vez una temporada en la división mas alta de un país, lo cual me hace sentir orgullo de todo lo realizado para poder llegar aquí, y me motiva para poder seguir trabajando y buscando mis límites para poder romper las barreras.

 

 

 

Después de contaros todo lo que me ha pasado estas ultimas semanas, quería hacer una pequeña reflexión que llevo tiempo queriendo publicarla, y creo que este es un gran momento para hacerlo. Quiero hablaros del éxito, y para eso antes que nada quiero citaros una frase celebre, del que para mi ya no solo por su conocimiento del juego, sino también por su forma de afrontar la vida, y la perspectiva que tiene de esta misma, es un referente total, Marcelo Bielsa, que dice lo siguiente:

 

“ Pertenecemos a una sociedad en la que se bendice todo lo que sea triunfo, y todo lo que no sea triunfo, no se perdona”

 

Es cierto que es cobarde por mi parte atreverme a hablar del éxito ahora, cuando he llegado a un nivel de éxito que me da suficiente seguridad en mi mismo como para reflexionar en voz alta, y no haberlo hecho hace un par de años, cuando era suplente en tercera división en España. Lo confieso, no sentía que fuese la persona adecuada para hablar de esto, ya que tenía miedo a que la gente pensara; “que dice este chaval que apuntaba maneras a ser alguien pero ha fracasado en su vida, y viene a darnos lecciones de lo que es el éxito o el triunfo cuando nunca lo ha tenido” . Quizá alguien siga pensando eso de mi, está en todo su derecho de hacerlo, la verdad es que si eres uno de ellos, esta reflexión es para ti, quiero que pienses sobre ello después de leer el post, y quizás consiga convencerte de que no estas del todo acertado.

 

Esta sociedad como dice Marcelo, nos empuja a idolatrar al triunfador, al poderoso, siendo estos los que viven en lo mas alto, en el ultimo piso de la pirámide social. Es en ellos en quienes se concentran las noticias, dándonos a entender que estos son los poseedores del éxito total y nadie mas, y cuanto mas bajo sea tu nivel de vida, y de fama, menos exitoso eres. 

 

En cuanto al concepto; éxito, con origen en el término latino exitus (“salida”), se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento.

 

 

 

Después de estas dos visiones, vemos que algo no cuadra del todo, si es verdad que éxito es simplemente una consecuencia de una decisión acertada, ¿porque son los más conocidos, o los más poderosos los mas exitosos?.

 

Creo que el éxito tiene que ver con las metas y objetivos de cada uno, cada uno decide emprender su propio rumbo, y al final de cada experiencia o proyecto es el momento de valorar cuanto de exitoso es cada uno en su camino. No obstante, no serán los triunfos o las derrotas los que harán de tu vida una vida exitosa, sino que será el entusiasmo, el amor a lo que uno hace, la ilusión con la que afronta el día a día, el trabajo y la preparación, las que decantan la balanza para un lado o para otro. Entonces, cuando cumplas estas características, cuando salgan inconscientemente de tus adentros, creo que será el momento de considerarte una persona exitosa.

 

Eskerrikasko.

 

 

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